1. Instalar sin definir objetivos
Rastreo no es lo mismo que control. Si no se define qué se quiere medir, el GPS se queda en un mapa.
2. Perder señal por mala ubicación
Una instalación sin criterio puede afectar la cobertura o generar datos incompletos.
3. No integrar alertas
Las alertas por desvío, ruta o paradas son claves para tomar decisiones operativas.
4. No usar el historial
Sin reportes y análisis, el GPS pierde su valor estratégico.
La instalación de GPS debe enfocarse en decisiones, no solo en ubicación.
